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Desentrañando el impacto de Helicoverpa armigera

La marcha desenfrenada de Helicoverpa armigera

En el ámbito de las plagas agrícolas, pocas han obtenido tanta notoriedad como Helicoverpa armigera. Esta polilla, también conocida como gusano de la mazorca del algodón o gusano de la mazorca del maíz, tiene un legado de destrucción en el Viejo Mundo (Europa, África, Asia y Australia) y recientemente ha hecho incursiones alarmantes en las Américas.

Su capacidad para causar estragos en una amplia gama de cultivos ha puesto a los agricultores en alerta máxima. Aunque no se ha afianzado en climas más fríos como el norte de Europa o Estados Unidos, la mera detección de esta plaga en los puertos es un presagio de posibles invasiones por venir.

Biología: Un maestro de la dispersión y la supervivencia

H. armigeraencarna el término ‘superviviente’. Capaces de recorrer más de 2.000 kilómetros con la ayuda de las corrientes de viento, las hembras de la polilla ponen una gran cantidad de huevos que maduran rápidamente en condiciones óptimas.

La plaga puede ver a través de varias generaciones en un año, y cada una es capaz de sobrevivir a través de una amplia gama de desafíos ambientales. Su diapausa, un período de desarrollo suspendido, le permite sobrevivir a las estaciones desfavorables, apareciendo cuando las condiciones mejoran.

Impacto económico: un enemigo de la agricultura mundial

No se puede exagerar el daño que el H. armigera inflige a la agricultura. Anualmente, le cuesta a la economía mundial miles de millones en pérdidas de productividad de cultivos. La agricultura brasileña sufrió un fuerte golpe con una pérdida de mil millones de dólares tras la llegada de la plaga.

Sus voraces larvas se alimentan de las partes reproductivas de las plantas, lo que provoca grandes daños y las consiguientes pérdidas de cosecha. Además, la resistencia de H. armigera a varios plaguicidas sintéticos e incluso a algunos cultivos Bt no hace más que aumentar el reto de mantener esta plaga bajo control.

Gestión: una batalla multifacética

El control de H. armigera es complejo y requiere algo más que métodos químicos tradicionales debido al notorio desarrollo de resistencia de la plaga. Un enfoque de manejo integrado de plagas (MIP) es crucial, combinando enemigos naturales e interrupción del apareamiento con estrategias de resistencia de la planta huésped. Un elemento fundamental en este arsenal es el uso de biopesticidas microbianos, como los baculovirus, que atacan y neutralizan específicamente esta plaga sin dañar a los insectos beneficiosos ni al medio ambiente.

Estos bioplaguicidas, junto con los agentes de control biológico como los parasitoides de huevos, los depredadores y los patógenos virales, forman una estrategia de defensa integral. Además, los agricultores están empleando estrategias inteligentes de manejo de cultivos, incluido el cultivo trampa, que sirve como defensa de primera línea para evitar que H. armigera devaste cultivos valiosos.

 

Perspectivas futuras: Defensa colaborativa contra las amenazas mundiales de plagas

La expansión de H. armigera es una preocupación que se refleja en el movimiento de otras plagas como Spodoptera frugiperda, más conocida como gusano cogollero. Los modelos predictivos indican que ambas plagas podrían tener una propagación geográfica más amplia, lo que hace que la vigilancia internacional y las medidas fitosanitarias sean cada vez más críticas.

Es imperativo un espíritu de colaboración en toda la comunidad agrícola mundial para compartir investigaciones y estrategias efectivas. Las innovaciones en biocontrol e ingeniería genética, que han demostrado ser prometedoras en la lucha contra S . frugiperda, también serán fundamentales para el manejo de H. armigera.

A medida que nos encontramos en la cúspide de posibles invasiones globales, adoptar estas innovaciones será clave para una defensa colectiva contra estas plagas adaptables y destructivas. Nuestros esfuerzos proactivos en la investigación y aplicación de nuevos métodos de control deben continuar evolucionando al ritmo de las plagas que pretendemos manejar.

Fuente de la imagen: 10.24925/turjaf.v10i12.2467-2476.5211

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