Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Abordando la amenaza global del gusano cogollero (Spodoptera frugiperda)

La creciente amenaza del gusano cogollero

El gusano cogollero, conocido científicamente como Spodoptera frugiperda, es una importante plaga agrícola originaria de las Américas y recientemente se ha extendido a África, lo que representa una amenaza para la seguridad alimentaria mundial. Aunque aún no está completamente establecida en Europa y Asia, se ha detectado su presencia, lo que indica riesgos potenciales para futuras invasiones. Esta plaga daña más de 350 especies de plantas, afectando de manera crítica cultivos como el maíz, el arroz, el sorgo y la caña de azúcar, así como el algodón y diversas hortalizas. Su rápida propagación pone de relieve la necesidad urgente de estrategias eficaces de gestión de plagas, ya que causa pérdidas económicas estimadas en hasta 13.000 millones de dólares anuales sólo en África, lo que afecta a los medios de subsistencia de millones de personas y a la estabilidad económica de los sectores agrícolas afectados.

Ciclo de vida del gusano cogollero

El ciclo de vida del gusano cogollero incluye cuatro etapas: huevo, larva (oruga), pupa y adulto (polilla). La etapa más destructiva, la larva, se alimenta vorazmente de los cultivos, lo que provoca importantes pérdidas de rendimiento. Las polillas adultas pueden viajar grandes distancias, lo que facilita la rápida y amplia propagación de la especie a través de los continentes.

Mapa distribución S. frugiperda. Fuente: EPPO. Last Updated: 2024-04-15

Estrategias de control y pérdidas económicas

El manejo efectivo del gusano cogollero requiere un enfoque de Manejo Integrado de Plagas (MIP) que incorpore estrategias biológicas, químicas y culturales. Las innovaciones en el control biológico, como el uso de bioplaguicidas microbianos específicos, son prometedoras. Estos bioplaguicidas se dirigen a las poblaciones de plagas al tiempo que minimizan el impacto ambiental y reducen la dependencia de los plaguicidas químicos tradicionales.

La investigación y los datos de campo del área de distribución nativa del gusano cogollero, incluidos países como EE. UU., Brasil y México, han identificado varios bioplaguicidas microbianos efectivos contra el gusano cogollero. Estos bioplaguicidas, derivados de microbios naturales o modificados genéticamente, ofrecen un enfoque específico para el manejo de las poblaciones de gusanos cogolleros con efectos mínimos no objetivo. Solo en los EE. UU., se registran más de 500 productos que contienen agentes microbianos beneficiosos y se utilizan como parte de las estrategias de manejo del gusano cogollero.

El impacto del gusano cogollero es profundo, ya que Estados Unidos experimenta pérdidas de hasta 500 millones de dólares anuales en los años de brotes. La introducción del gusano cogollero en nuevas regiones amenaza la agricultura local y el comercio mundial, por lo que es necesario adoptar medidas fitosanitarias estrictas para mitigar su propagación y su impacto económico.

Registro y adopción mundial de bioplaguicidas

Un análisis en profundidad de las bases de datos de registro de plaguicidas reveló que EE.UU. lidera con 35 ingredientes activos (IA) diferentes utilizados en productos microbianos contra el gusano cogollero. Los países de África están comenzando a adoptar estas soluciones de bioplaguicidas, y Sudáfrica, Kenia y Túnez están dando pasos significativos en el registro y la implementación de estas opciones más seguras para el medio ambiente.

Perspectivas y desafíos

El desafío global planteado por esta plaga, pone de relieve la necesidad de mejorar los sistemas de vigilancia, los mecanismos de respuesta rápida y la colaboración internacional para difundir estrategias de gestión exitosas. Es probable que aumente el énfasis en los bioplaguicidas microbianos debido a su eficacia y menor impacto ambiental en comparación con los plaguicidas convencionales. Los avances en biotecnología y la investigación en curso mejorarán aún más la eficacia y la adopción de bioplaguicidas microbianos en las regiones afectadas.

Fuente de la imagen CABI

¿Quieres compartir este artículo?

Categorías:

Nuestras redes:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *